El Ayuno
El Ayuno "Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostro, para no mostrar a los hombres que ayunas, si no a tu Padre que ve en lo secreto; y tu Padre que ve en lo secreto; te recompensara en público" (Mateo 6:17-18) El ayuno en el Antiguo Testamento: El ayuno es para el hombre aflicción del alma. El ayuno ante Dios es para santificación. El ayuno tenía dos propósitos: El primero es para humillarse ante Dios para pedirle ayuda y perdón cuando se cometía pecado y/o alguna falta delante de Él, y así poder evitar el juicio y la ira de Dios. No importaba cuán grande fuera el pecado, Dios lo perdonaba, siempre y cuando el pueblo se humillase y se arrepintiera de corazón (2 crónicas 7:14). El ayuno siempre (o en las mayorías de los casos) lo acompañaban rasgándose los vestidos para enseñar su cuerpo, rapándose la cabeza, postrados en tierra y echándose o "vestidos" de ceniza y polvo sobre su cuerpo. NOTA: Dios al perdonar los pecados d...